El instituto Tavistock

El Instituto Tavistock

Oficialmente, el instituto Tavistock es una organización sin ánimo de lucro, con sede en Londres, que se dedica al estudio y aplicación de las ciencias sociales a las problemáticas de nuestro tiempo. Esto por sí solo, al margen de posibles conspiraciones, ya resulta peligroso, pues tenemos un grupo de personas con poder y recursos suficientes como para poner en práctica sus teorías sobre ingeniería social, sin ningún control por parte de la ciudadanía, que es quien las sufre; pero es que además, muchos ponen en cuestión los objetivos de esta institución, afirmando que manejan una agenda oculta.

¿Realmente este instituto tiene tanto poder?

Pues mírelo usted mismo: web del instituto. En su relación de clientes y asociados, puede comprobar como figuran infinidad de organizaciones estatales y supraestatales, desde organismos que toman decisiones acerca de nuestra salud, hasta el Banco Central Europeo, pasando por educación, pensiones, e incluso el propio Parlamento Europeo.

¿Y cómo han llegado hasta esa posición?

Pues su situación actual se explica bastante bien si nos vamos a sus orígenes. Se fundó en 1921, con el objetivo de estudiar el impacto de la Gran Guerra en los soldados británicos, pasando a ser un importante componente en la psiquiatría militar, hasta el punto de que gracias a ellos se crearon las Juntas de Selección de Oficinas de Guerra y las Unidades de Reasentamiento Civil; pero su trabajo no terminó ahí, también elaboraron extensos estudios sobre la guerra psicológica, convirtiendo, como solemos hacer, el conocimiento en un arma.

Y siguió pasando el tiempo con una evolución normal del instituto y sus componentes… hasta que se formó el Servicio Nacional de Salud, al que los investigadores del Instituto Tavistock querían pertenecer; el problema era que bajo la estructura del NHS no se les permitía realizar labores de consultoría e investigación; es decir, si querían pertenecer al organismo que decidía sobre la salud de los ciudadanos, tenían que renunciar a seguir cobrando como consultores y a seguir investigando sin supervisión, pues el NHS era un órgano estatal. Ellos no querían renunciar a todo esto, así que crearon lo que hoy conocemos como Instituto Tavistock de Relaciones Humanas, ¿Y quién puso el dinero? Nada más y nada menos que la Fundación Rockefeller. Así que esta fundación sin ánimo de lucro con tantísimo poder a nivel internacional resulta que tiene un pagador, el señor Rockefeller. Y quien paga, manda. Obviamente, tras la inyección de dinero, el ascenso y la expansión de este instituto fue imparable, hasta llegar al punto en el que hoy se encuentra.

¿Qué actividades lleva a cabo este instituto?

Oficialmente, hacer del mundo un lugar mejor. Cuentan con un nutrido grupo de expertos que asesoran a multitud de instituciones, como hemos visto antes, para solucionar problemas sociales.

Pero cada vez más gente tiende a pensar que los objetivos del Instituto Tavistock pasan más bien por adoctrinar y controlar a la población; si lo pensamos bien, no hay diferencia entre una versión y la otra, ya que decir a los organismos oficiales como deben abordar los problemas sociales en base a disciplinas como la psicología de masas, es simplemente adoctrinar y controlar a la población, con buena intención.

Ilustración de John Holcroft

¿Pero realmente lo hacen con buena intención, buscando el bien común? Son muchos los que piensan que no, y que atribuyen al Instituto Tavistock la creación de infinidad de culturas urbanas, modas, shows televisivos… que buscarían la destrucción del individuo, su sometimiento al poder y la creación de un mundo de trabajadores dóciles y poderosos intocables; más o menos el mundo en el que vivimos en la actualidad. Cabe destacar entre las herramientas que se relacionan con el Instituto Tavistock la de fomentar el consumo de drogas entre determinados grupos de población, para limar su voluntad, llegando incluso a involucrarlos en el famoso programa MK – Ultra.

¿Quiénes defienden esta teoría?

La teoría es apoyada por multitud de investigadores independientes, que sitúan al Instituto Tavistock como un elemento fundamental en el plan de control social de las élites; pero sus principales valedores son John Coleman, ex – agente del MI6, y el investigador Daniel Estulin, que fue agente de contraespionaje de la inteligencia rusa. Nada menos que dos ex – espías, de facciones con intereses aparentemente tan distintos como la rusa y la británica, exponiendo en público las actividades del Instituto Tavistock; como mínimo, llama la atención.

Libro de Daniel Estulin

Investiga y saca tus propias conclusiones.

Jorge Ramos

Jorge Ramos es un escritor palentino que se dedica a impartir talleres de escritura creativa. Ante la pregunta de ¿por qué siempre llegan al poder los peores de entre nosotros? comenzó a investigar y terminó adentrándose en el mundo del misterio. Entre otros títulos, es el autor de Las tres vidas de Nadie.

Deja un comentario

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.